jueves, 30 de abril de 2026

El ‘Ser o no ser’, Modelo de Intencionalidades (una Teoría hermética para la Actuación Teatral) Por Gustavo Manzanal

 


El famoso monólogo de Shakespeare es un texto misterioso. No lo vamos a analizar aquí, sino que vamos a tratar de extraer el que creemos principal motivo de su misterio, que es enarbolar una brevísima pero polisémica Teoría para al Actor.

No en vano convive en la obra con un momento también de excelsa teatralidad (de explícita teatralidad, queremos decir, ya la pieza completa es uno de los textos más teatrales que se conocen), que es cuando Hamlet interviene ante la Compañía de actores itinerantes que llega a Elsinor, para que representen su material modificado a la sazón por el mismo, y les indica incluso cómo interpretar esa recreación de un tal asesinato.

Según pudimos leer recientemente en la lúcida novela de Maggie O’Farrell “Hamnet”, la cual citamos más que nada en virtud de las múltiples investigaciones que llevaron a la autora a escribirla y de donde sacó datos jugosos de la vida de Will -más allá de la abundante ficción que con todo derecho transita, ya que no se trata de un biopic ni en torno a él y ni siquiera en torno a Agnes, su esposa en la vida real y protagonista del relato-; allí asistimos casi al descubrimiento que el bardo hace de su arte, que no es decididamente la dramaturgia sino una incipiente destreza para montar espectáculos, o sea un esbozo de dirección escénica. Y más allá del aparentemente desesperado gesto de evocar a su hijo fallecido con la obra, le hace decir al príncipe un pensamiento en voz alta que mezcla preguntas de índole existencial con asuntos casi de la vida cotidiana, como son la fortuna, los problemas, los golpes de la naturaleza, las burlas del tiempo, la injusticia, la insolencia, el amor despreciado, las demoras de la ley… aludiendo además a los pecados propios, al tinte del pensamiento personal, a la conciencia cobarde de cada quien. ¿Qué tiene que ver todo esto con la trama que envuelve al personaje? La duda es quién mató a su padre.

Más bien todo aquello parece un compendio de motivaciones para acciones expresas, que encontrarían sobre un escenario su modo de trascender a través de volverse muestra, modelo o posibilidad. Como si Shakespeare hubiese decidido en la misma composición contar una historia de intrigas, reflexionar de modo general sobre aspectos de la vida inmediata, homenajear a su pequeño y, mientras tanto, avanzar en su derrotero de hombre de teatro que se inquiere cómo llevar adelante lo que su mente -tanto su imaginación como su inteligencia- propone para el hecho dramático que se le atraviesa como vocación y como profesión. Y que le ofrece la alternativa de materializar lo que a solas, sobre un  escritorio, enarbola con letra y palabras, aquello que lo desvela del devenir del mundo y de quienes lo habitan, las grandes historias, los pormenores de la conciencia y los sucesos que se desencadenan de manera concreta, y que el autor trata de entablar para provocar algún tipo de respuesta en todo aquel que asiste a una representación de los mismos. Teatralidad pura.

Hemos pensado que el soliloquio en cuestión contiene mínimamente una docena de intencionalidades posibles, las cuales están en condiciones de reflejar la problemática escénica, ya sea en el momento de preparación de un personaje como en su encarnación propiamente dicha. Listado que, además, y como decía un amigo de adolescente, si no sirve para la vida no sirve para nada; es decir, esta dicotomía de ‘ser’ o ‘no ser’, vale también como síntoma de valor, de conducta y de peripecia humana durante el diario devenir.

Son ellas:

1-    ‘Ser o no Ser’: Intencionalidad existencial, en calidad de Mito -no soy yo a nivel personal el que juega las cartas sino que el juego mismo condensa una Universalidad que me trasciende-; se juega en mi rol el Destino del Héroe -o Heroína, claro está-, y hacia él voy de manera inexorable, o no voy.

2-    ‘Vivir o Morir’, puramente una Intencionalidad Actitudinal (‘ser’ o ‘dejar de serlo’): seguir viviendo o elegir el suicidio. El tercero excluido sería -pues también lo menciona taxativamente en el parlamento en forma de poema- Dormir (que pasaría a significar No Saber -en el sentido de no enterarme-; y en Soñar, la variante final, pasaría el Ser a la escala de ‘ser otro’, con vivencias casi ajenas. Bien, ¿en dónde me planto como actor cuando cincelo mis propuestas sobre la base de una realización factible de llevar a cabo con mi instrumento todo, con mi intelectualidad y mi cuerpo atentos, proclives y disponibles?

3-    ‘Estar o no Estar’: nace el Espacio como concepción primaria. Dónde me pongo en torno a la totalidad. Agnes le reclama en la novela a su marido no ‘haber estado’ en el momento de la muerte del hijo de ambos.

4-    ‘Ser lo que querían que yo fuera’: cumplimiento del Mandato, lo que ‘debería ser’. ¿Quién me lo dicta en mi trabajo actoral: el maestro, el director, mi compañero de escena? ¿Cuánto de mí mismo se juega en la decisión de obedecer, o traducir las propuestas externas a través de mi íntima comprensión y discernimiento?

5-    ‘Tener o no Tener’: mis dotes, fortalezas versus debilidades, actitud mística en cuanto a la revalorización de mi cuerpo y mis posibilidades expresivas en virtud de lo que necesita me composición para aproximarse a su acto, a su conciencia de recursos, incluso de faltas.

6-    ‘Ser el que el otro imagina’: la Mirada del Otro como rectora de mis propios impulsos y manifestaciones. Modos de vencerla, o de adecuarme o de planteármela como alternativa posible, sin que ello me quite personalidad, originalidad, desenvoltura, ligazón profunda con el que finalmente seré.

7-    ‘Llegar o no llegar’: alcanzar el deseo. Esto tiene que ver con el periplo del actor: que cosas tengo que poner en consonancia para cumplimentar mi tarea, para forjar me criatura. Incluso tanto técnicas como anímicas como de entendimiento de todos los lenguajes que conviven para mi consustanciación íntegra. ¿Con cuáles me basta para llegar al logro y cuáles me faltan y a las que debo atender especialmente?

8-    ‘Lo que aspiraba ser’: conciencia de no haber alcanzado el deseo. Entonces registro de modalidades que me llevaron por tal o cuál camino. Acceso a mis aprendizajes como motor para mis experiencias y aplicaciones.

9-    ‘Sentir o no sentir’: famoso asunto en la travesía actoral, el yo interior desplegado o subsumido por las contingencias y las dificultades. Abordaje de recursos.

10-  ‘Sobreponerme o renunciar’: pura acción, camino elegido, ser parte de la trama o deslindar mi función de testigo o partenaire. Forzar los estados si es preciso, trabajar en la no absorción, en el no sometimiento a las imposibilidades y a los riesgos.

11-  ‘Me ven o no me ven’: soy, pero los demás ¿lo notan? Qué hacer para revertir la negación del Otro.

12- ‘Identidad o Fantasía’: la Verdad como búsqueda, pero desde la hechura de todas las concomitancias, cuerpo, mente, gesto, actitud, aptitud, relaciones, sensibilidad, sensibilidad para el transcurso (tiempos, ritmos), sensibilidad ante el movimiento (músculo, expresión, espacio como caja de resonancia). ¿Qué de todo ello debo ajustar para solventar mi carácter identitario frente a todo el arsenal de variables que podrían estar llevándome por el camino de la Falsedad, de la pose, de estar desviando mi naturaleza hacia una construcción demasiado fugaz, quizá artificial, posiblemente ajena y poco interesante en tanto afectada, fingida?

 

Por supuesto, que este listado puede ampliarse. Habrá que ver de no incurrir en formas hiponómicas (es decir, incluidas en algunas de las variantes expuestas): por ejemplo, si pienso en ‘Mostrar o no mostrar’, seguramente estoy moviéndome dentro del espectro de los ítems 5, 7, 12. Y así.

El Ser o no Ser es además una contrafigura del campo de decisiones que llevan al humano al error o la omisión; por ello emerge como una síntesis de las modificaciones que se sufren exterior e interiormente, a los efectos de conformar a la persona y establecer pautas que rijan la facultad de compartir, preferir y aceptar o rechazar. Todo el devenir teatral se vuelve devenir vivencial si uno se planta ante las alternativas con una noción conducente que no sólo describa la realidad, sino que sea capaz de explicarla y, tal vez, haga gala de su intención, más o menos íntima, de enderezarla, de tornarla, en alguna medida, propia pero, principalmente, transferible.

 

¡¡¡SEGUIMOS camino a nuestro Espectáculo mediocentenar!

 Y mientras se avecinan los ensayos de la Compañía restablecida con más de 20 integrantes, se trabaja en las distintas Instancias de Taller...






(en Entrada siguiente se adjunta un Marco teórico sobre el cual están versando algunos de los Encuentros)


sábado, 7 de marzo de 2026

TeTeBA VUELVE para su espectáculo 50 a 50 años del Golpe


TETEBA (Teatro Terciario de Buenos Aires), grupo conformado por integrantes de las comunidades de los Institutos de Formación Docente, desarrolló durante 27 años ininterrumpidos una tarea de formación teatral —como extensión para las carreras pedagógicas—, convirtiéndose, además, en una Compañía de Repertorio, con 49 espectáculos a público presentados en diversos auditorios de los Profesorados, en salas teatrales y otros ámbitos de la ciudad.

Sus montajes, además de muy ambiciosos desde los puntos de vista técnico y estético, resultaron de temáticas muy comprometidas y fuertemente enraizados con valores y sentidos humanistas en sus acciones.

Por ello, programa una REAPARICIÓN, al cumplirse 31 años de ser creado, justo además cuando se cumplen 50 años de lo que motivara en la ciudadanía de este país el lema “Memoria, Verdad y Justicia”, el golpe cívico-militar de 1976.

Y justamente se trata de llegar al espectáculo número 50.

Para ello, durante el presente ciclo lectivo se desarrollará un Taller de Teatro, concebido como un espacio de formación y producción (ejercicios psicofísicos, improvisaciones y juegos dramáticos, trabajo sobre la disponibilidad corporal, manejo de la voz, construcción del espacio escénico, abordaje de las relaciones con otros y con los objetos, y nociones de montaje teatral), cuyo objetivo será el montaje del espectáculo número 50 de TETEBA.

Inicio: 4 de abril de 2026
Día y horario: sábados de 10:30 a 13:30
Carácter: gratuito y abierto a la comunidad

La inscripción deberá realizarse durante todo el mes de marzo a través del mail:

📧 teatroterciariodebuenosaires@gmail.com

La puesta se realizará en el Teatro Teatro Julio Florencio Cortázar, que funciona en el IES Nº 2 Mariano Acosta, y consistirá en la representación de la pieza:

La visita de la anciana dama de Friedrich Dürrenmatt
Versión de Gustavo Manzanal
Dirección:  Diego Solari y Gustavo Manzan
al


 

domingo, 28 de diciembre de 2025

¡¡¡TeTeBA VIVE EN EL ACOSTA!!! (finales de 2025)

 



Luego de sus veintisiete años de funcionamiento ininterrumpido, como Escuela Teatral, Centro Dramático y Teatro de Repertorio, con funciones abiertas a la comunidad, de 1995 A 2021 inclusive, y, tras su cierre en 2022 por inoperancia y malosentendidos provenientes desde las autoridades de rigor, TeTeBA presentó en 2024 su film, ya debidamente semblanteado, pero además continuó con el dictado de talleres a cargo del Profesor Diego Solari, con muestras de Teatro Leído, Clases abiertas, Invitados especiales, etc.

Ahora se propone, finalmente, completar el medio centenar de espectáculos bajo la égida de su Entidad, parte de los Institutos de Formación Docente, pese a la crisis terminal de los mismos, de la Educación Pública en particular y, en general, de todas las acciones colectivas de este país que tuvieran como objeto mejorar las condiciones de vida y sirviesen de aliento a sus habitantes.

Pero TeTeBA va con esas intenciones a iniciar el año 2026: ya se informará a su debido tiempo. Mientras tanto, acaban de remasterizarse dos nuevos videos de su historia: el primero, una de las pocas incursiones en Teatro Infantil, 'El hijo único de Guillermo Tell', de Alfonso Sastre, espectáculo que hizo varias presentaciones en sede y anduvo de gira por centros educativos y Teatros oficiales en aquel invierno de 2002; el otro, un homenaje a Lorca que presentamos en el Centro Gallego en 2004, con motivo de que los espacios propios por ese entonces se encontraban en obra. Nos basamos en el material que el director catalán Lluis Pasqual dispuso para que nuestro Alfredo Alcón interpretara textos extraordinarios y de alta sensibilidad del poeta ginebrino, tal vez uno de los más grandes escritores que hayan existido (y ni hablar del modo en que dejó de hacerlo). Nosotros nos atrevimos a darle carácter coral.

Ambos pueden verse en Youtube (como todo lo que ha ido siendo subido a lo largo de estos años), anteponiendo la palabra 'TeTeBA' para que se establezca la dirección correspondiente hacia el material.

Gracias.

G.M.

viernes, 28 de junio de 2024

NUEVOS VIDEOS

 


Se acaban de subir a la solapa correspondiente tres videos de espectáculos desarrollados a lo largo de la Trayectoria de TeTeBA.

Ellos son: 

"Cordelia nuestra", sobre 'Cordelia de pueblo en pueblo' de Alberto Adellach, que incluye una antología de piezas cortas de teatro argentino (en el marco del Seminario 'Teatro Argentino' dictado en 2004)

"Las Musas de Babel", de Gustavo Manzanal, con motivo del Centenario del Instituto 'Dr. Joaquín V. González' (2005)

"¿Qué sabemos y que hacemos con lo que sabemos?" (Fragmento), sobre Física Cuántica, durante el Seminario 'Teatro y Ciencia' de 2007.


¡¡¡ESTRENAMOS FILM CON TODO ÉXITO!!!

 

Hemos creado una ficción en el ámbito monumental del Edificio Histórico de la Escuela  Normal.
Y el Monumento es, sin dudas, protagonista.  Pero además, no se trata de cualquier ficción: es la que concibió un hijo dilecto de la casa, Leopoldo Marechal, con su 'Antígona Vélez',  al tiempo que recreaba un mito milenario.
Varios vértices se conjugaron, incluso el retorno de TeTeBA, desaparecido forzadamente poco después de la pandemia, luego de 27 años ininterrumpidos y casi medio centenar de Producciones.
150 años acaba de cumplir el "Mariano Acosta": el mensaje de Memoria, Verdad y Justicia intentamos patentarlo a lo largo de sus salones, sus patios, sus jardines y balcones, sus 'catacumbas'. Y nosotros aprovechándonos de nuestro amor y agradecimiento para hacer, desde la teatralidad y la imagen, un sencillo homenaje de veneración y respeto a lo largo de 40 minutos de Proyección.
El Aula Magna estuvo repleta, la emoción cundió, los elogios también: la comunidad rendida ante su caja de resonancia haciendo sonar de nuevo mensajes centenarios que la realidad actualiza y vigoriza. Gracias Acosta. Gracias a los actantes. Vamos por más: habrá un ciclo de funciones en breve que informaremos conforme se fije su programación.

Además, en el marco de los festejos por el Aniversario del Acosta, se presentó un grupo de ex integrantes de TeTeBA, dirigidos por el Prof. Diego Solari, quienes realizaron una performance intitulada 'Cortázar a escena', con textos de quien fuera docente egresado del Establecimiento. También estas acciones recibieron la calurosa recepción de la multitud asistente.

domingo, 21 de abril de 2024

A PROPÓSITO DE FILMAR EN UN EDIFICIO HISTÓRICO (¡Y LA TEATRALIDAD A SUS ANCHAS!)


 Más allá del excelente trabajo que hemos realizado durante este mes y medio desde que nos juntamos todas las partes del proyecto, quiero detenerme en un aspecto mágico que nos ha sobrevolado y que se me ocurre es el que deja huella inevitable. La teatralidad. ¿En que consistió? Bien, por ese edificio han pasado miles y miles de personas a lo largo de 150 años. Yo mismo me adjudico una buena porción de experiencia en él ya que ingresé por primera vez hace más de 55 (más de un tercio). Pero nadie se ha adueñado como nosotros de las circunstancias que le obedecen: nadie ‘enterró’ a un ser querido, injustamente tratado, como lo hizo nuestra Antígona en sus jardines, nadie develó el futuro entre sus ungüentos como lo hicieron nuestras tres brujitas candorosas en medio del matorral, nadie se conmovió y asustó entre sus pasillos como nuestra peonada, nadie dictó órdenes de vida y muerte como el Don Facundo de nuestra versión, entrando y saliendo de aulas vacías o rellanos iluminados por la naturaleza, nadie se escondió detrás de una puerta para escaparle a los dimes y diretes como esta Carmen nuestra, nadie revivió un amor de infancia como lo hizo serio y compenetrado nuestro Lisandro mientras ingresaba a una especie de teatro ganado al tiempo y a lo monumental del contexto. Yo mismo me descubrí entre catacumbas que había pisado sin notarlo, adquirí noción de la grandiosidad casi desértica del patio mayor, me subyugaron los balcones del Aula Magna como nunca lo habían hecho. ¡Todo esto nos lo ha dado la Teatralidad! Esto que construimos nos unirá para siempre detrás de los murmullos que rodeen a nuestra “Antígona del Acosta”, pero mucho más en la memoria que nos ha crecido en exclusiva y en los registros del propio cuerpo vívido y vivido entre las paredes de semejante museo viviente.